Los millones de pesos que asoman detrás del atroz crimen de Cecilia

Spread the love

Patricia Acuña y su esposo Ricardo Goya ya tenían un lugar reservado en el interior de la sucursal del Nuevo Banco del Chaco, a metros de la plaza 25 de Mayo, en el centro de la ciudad de Resistencias. De manera periódica, iban a retirar miles de pesos que el gobierno de Jorge Capitanich, cuya sede está ubicada a menos de 200 metros de allí, le giraba de manera generosa al movimiento de piqueteros liderado Emerenciano Sena.

Patricia es hermana de Marcela, la esposa del jefe piquetero.

Emerenciano, Marcela y único hijo que ambos tienen en común, César, presos desde hace tres fines de semana, esperan que este martes los fiscales que investigan el presunto femicidio de Cecilia Strzyzowski (pareja de César) les dicte las respectivas preventivas.

Junto a ellos están detenidos otros miembros de la mesa chica del movimiento: César Obregón y su esposa Fabiana Cecilia González. 

Al grupo de acusados lo completan otros dos personajes más marginales de esta estructura: el casero de un campo de Sena, Gustavo Melgarejo, y su exesposa Griselda Reinoso.

La sospecha de los fiscales Jorge Cáceres Olivera, Nelia Velázquez y Jorge Gómez es atroz: Cecilia fue asesinada en la mañana del viernes 2 de junio en la casa familiar de los Sena y luego descuartizada y quemada en el campo donde la familia explota una chanchería. A sus restos los intentaron desaparecer. Sólo se ha hallado, en un río cercano, un puñado de huesos calcinados y triturados que este martes serán peritados un equipo de antropólogos forenses de Córdoba.

Pero detrás de todo este espanto asoma una historia desmesurada, de millones de pesos. El dinero que Patricia Acuña y Ricardo Goya retiraban como clientes vip del banco chaqueño.

Sólo en 2023, y hasta el día en que Emerenciano y Marcela quedaron detenidos, el Gobierno provincial le había girado 141 millones al movimiento. Los fondos eran recibidos la “Fundación doctor Saul Acuña” (nombre del padre de Marcela, ya fallecido) y de la “Cooperativa de trabajo Emerenciano Limitada”.

El movimiento piquetero hace años que tiene un barrio propio, llamado como su líder, con casi 500 viviendas sociales (hoy se están construyendo 40 más junto al Gobierno provincial), tres escuelas de diferentes niveles, un laboratorio de análisis, una biblioteca, un polideportivo y un natatorio. A través de las escuelas de “gestión social”, el movimiento, de excelente vínculo político y personal con Capitanich (fue padrino de bodas de Emerenciano y Marcela, además de escribir el prólogo de la autobiografía del líder piquetero), recibía también cargos públicos de docentes y auxiliares, que son pagados con recibos en blanco el Ministerio de Educación local.

Así, Marcela, Emerenciano y César, además de cientos de militantes, figuran como empleados estatales. Muchos de ellos, luego no iban a dar clases o a trabajar en esos colegios en los que aparecen asignados, según cuentan quienes conocen de cerca los tentáculos de este movimiento.

De esta manera, se justificaba un flujo constante de millones de pesos que el gobernador de Chaco le viene girando al clan Emerenciano desde hace años.

El viernes 9 de junio, cuando Emerenciano y Marcela fueron detenidos en la casa de Santa María de Oca 1460, que se presume fue la escena del crimen de Cecilia, en el inmueble se hallaron 6.058.190 de pesos en efectivo. El dinero, en fajos, tuvo que ser retirado un camión de caudales. Por la forma en la que estaban los billetes, se presume que habían sido retirados del banco hacía poco tiempo. Es que el movimiento recibió dinero público hasta el día que el matrimonio cayó preso.

Al enterarse del hallazgo de esta suma, y mientras la Justicia provincial dilataba alguna resolución al respecto (una semana después de iban a realizar las Paso locales), el fiscal federal Patricio Sabadini resolvió abrir una causa de oficio.

Si bien la primera impresión apuntaba a un posible lavado de dinero, las fuentes consultadas al respecto por Cadena 3 fueron cautas: para ejecutar este delito, es necesario que ese dinero haya sido ingresado en otras “pantallas” y no que esté en efectivo. Algo que el momento no ha aparecido aquí.

Los Sena y el movimiento tiene una propiedad a su nombre (la vivienda donde habría ocurrido el crimen, que Marcela heredó de su padre), el terreno donde se construyó el barrio Emerenciano (expropiado en 2020 al Ejército Nacional el Gobierno nacional de Alberto Fernández, que luego lo donó -a esa altura hacía tiempo que las viviendas se habían construido en ese lugar-) y el campo de Villa Rossi, donde funciona la chanchería y se crían otros animales y que los Sena tienen como un emprendimiento propio pese a que fue expropiado y entregado a ellos el gobernador Capitanich.

Se sabe que los Sena se movilizaban en al menos tres costosas camionetas, dos de ellas de último modelo, cuyas compras en efectivo despiertan toda clase de relatos entre los vecinos de Resistencia. Pero si esos rodados fueron adquiridos para ser utilizados en la fundación, tampoco se estaría ante un lavado de dinero.

Por lo cual, se sospecha que antes que un lavado de activos, en este caso se puede estar en presencia de otros delitos de competencia provincial, ligados a la corrupción, como ejemplo una malversación de fondos públicos.

No obstante, la investigación del fiscal federal Sabadini genera urticaria en el Gobierno chaqueño, que, las dudas, la semana pasada se apuró en intervenir la fundación y las escuelas de los Sena. No se trató de un repentino cúmulo de buenas intenciones: se busca poder controlar qué va a pedir (y husmear) el fiscal.

La semana pasada, Sabadini logró que la la jueza federal de Resistencia Zunilda Niremperger levantara el secreto fiscal, bancario y financiero de César Sena, Emerenciano Sena, Marcela Acuña, de la “Fundación doctor Saul Acuña” y de la “Cooperativa de trabajo Emerenciano Limitada”. La Afip ya fue notificada para que envíe un pormenorizado informe patrimonial y de los gastos de cada uno de ellos. La ruta de los dineros que ingresaban en el movimiento puede deparar gruesas sorpresas.

El mismo dinero que, presumen los investigadores provinciales, motivó el crimen de Cecilia, ya que Marcela decía que la joven la estaba “extorsionando” en medio de un divorcio con César. Una separación que ninguno de ellos dos quería, pero que la madre de él los había obligado a firmar sólo 10 días después de que se casaran a escondidas en septiembre de 2022. La pareja continuaba de novios, pero los testimonios reunidos en la investigación advierten que para lograr aquella firma del divorcio, Marcela le había prometido un cargo estatal a Cecilia (algo que le dio -figuraba en el Ministerio de Educación, pero llenaba planillas de Excel en su casa y subía posteos del movimiento-), un negocio (el bar que los jóvenes explotaron en el Centro y aún tenían, pero ya cerrado), una vivienda en el barrio Emerenciano (algo que no cumplió) y una suma que arrancaba en los 400 mil pesos (que tampoco le había entregado). El reclamo el incumplimiento aparece como clave en esta trama criminal atroz.  

No descartan nuevos imputados tras el peritaje de electrónicos 

Entre hoy y mañana se esperan un trabajo contrarreloj de los fiscales: están sumando varias pruebas, esperan algunos peritajes forenses, y este martes dictarían la prisión preventiva al menos para los siete acusados. 

Se espera que hoy pueda haber algunas novedades en torno a nuevos imputados o lo menos que personas del círculo íntimo del clan Sena sean llamadas a declarar. 

Uno de los tres fiscales que lleva adelante la investigación, Jorge Cáceres Oliveira contó a Cadena 3 cuáles son estos peritajes, principalmente de aparatos electrónicos. 

“Hoy tenemos más de siete celulares, cuatro notebooks, una CPU y varias tablets. Es un trabajo que demanda tiempo, para colocar a estos dispositivos dentro del UFE y que puedan extraerse los datos lleva la autorización de UFE Garantía que es un tipo procesal”, explicó.  

“Estamos trabajando muy bien con los jueces de garantía que han intervenido. A las medidas que le venimos solicitando las están previendo prácticamente en el día y eso es una cuestión bastante favorable para la investigación”; señaló. 

E indicó que una vez obtenida la autorización, se realizará la extracción de información de los distintos dispositivos. 

Cecilia Strzyzowski: la trama detrás de la desaparición que conmueve al país

A fines de octubre de 2021, Cecilia Strzyzowski y César Sena coincidieron en una aplicación de citas. De allí pasaron al chat y luego a un encuentro personal. La diferencia de edad entre ellos no fue escollo para que pronto comenzaran una relación de pareja, pese a que la familia Sena no la miraba con buenos ojos.

Ella, 10 años mayor que él, siempre fue considerada sus amigas como una excelente bailarina. De la mano de su mamá Gloria, de pequeña se había destacado en la danza. Ahora, más grande, quería afianzarse en el Profesorado de Danza, aunque también incursionaba en las manualidades y junto a César habían pensado en anotarse en diseño gráfico. Desde que se unió con César, pese a su manifiesto rechazo, su suegra consiguió que fuera nombrada como empleada del Ministerio de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología provincial, aunque hasta ahora no hay registros firmes sobre que haya trabajado de manera efectiva.

Él, apodado «Cascotito», había estado toda la vida a la sombra de sus padres, los líderes piqueteros Emerenciano Sena y Marcela Acuña, fundadores de un movimiento que en Chaco se convirtió en una suerte de estado paralelo. “Desde que tengo uso de razón, tengo a una persona encargada de mi seguridad atrás mío todo el tiempo, una sombra o varias dependiendo de la ocasión, además de eso, no salgo de mi casa si no es con mis padres y, en raras ocasiones, salgo al centro a espacios muy contados y con un horario, rutina y personas asignadas a mí, practico de manera casi obligatoria artes marciales y deportes de combate de manera religiosa», supo escribir en 2021 en las redes sociales. Anotado para cursar Ingeniería Civil en la Universidad Nacional del Noroeste, mostraba en sus redes que también incursionaba en la herrería artística. Y, para no ser menos, cobra un sueldo de la Dirección de Administración del Ministerio de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología de Chaco.

Cecilia y César no hicieron caso a sus padres y continuaron juntos. Menos de un año después de aquella primera cita, el 16 de septiembre de 2022, llegaron juntos al registro civil de Resistencia y contrajeron matrimonio. La familia de ella estaba al tanto. Pero los padres de él recién se enteraron cuando vieron las fotos en Facebook.

Emerenciano y Marcela no lo pudieron creer. A los 10 días, la joven pareja ingresó el trámite de divorcio. Tres meses después, el 21 de diciembre de 2022, firmaron el acta de separación. La familia y los amigos de Cecilia cuentan que Marcela la presionó, incluso con una oferta de casi medio millón de pesos, para que se divorciara cuanto antes.

Pese a los papeles rotos, la pareja continuó. Si bien no convivían, Cecilia y César siguieron con la relación, con altibajos.

El jueves 1° de junio, ella le dijo a su madre y a una hermana que al otro día con César iban a viajar a Ushuaia, previa escala en Buenos Aires, una oferta tentadora de trabajo que Marcela había conseguido para ella.

Pero los tres fiscales que hoy se ocupan de su desaparición, Jorge Cáceres Olivera, Jorge Fernando Gómez y Nelia Velázquez, sostienen que aquella promesa era una falacia total. No existe ningún registro sobre algún pasaje aéreo o terrestre comprado a nombre de Cecilia o de César. La supuesta oferta laboral no se ha podido comprobar.

Se cree que todo formaba parte de un plan macabro.

César, detenido desde el fin de semana último en la comisaría Tercera de Resistencia, ya sabe que la estrategia del falso viaje ha quedado al descubierto. Por eso, a partir de allegados, ha comenzado a decir que en realidad era una mentira para la familia de Cecilia y que la pareja pensaba irse a Corrientes, en camioneta. Coartada sobre coartada, en una superposición que recién comienza.

Los investigadores saben que el jueves 1° de junio a la noche, Cecilia y César fueron juntos al bar Gato Negro, propiedad de Sena, pero que estaba cerrado. Tras estar un rato allí, se dirigieron al motel Ruta 99, ubicado en la zona céntrica de Resistencia. Ingresaron a las 3.45, ya en la madrugada del viernes 2 y se quedaron hasta la mañana.

Y es entonces que aparece el dato clave: a las 9.16 de ese día, la cámara de seguridad de una casa vecina filmó a Cecilia y a César llegar juntos en la camioneta de él hasta la casa de Emerenciano y Marcela, en calle Santa María de Oro al 1400.

Ambos ingresaron en el domicilio y a ella nunca más se la vio salir. «Al menos, sus propios medios», apuntó el fiscal Gómez, en referencia a que se presume que pudo haber sido sacada en algún vehículo, ya sin vida.

De acuerdo al cotejo de esa cámara, a la hora en la que la pareja ingresó en esa casa estaban Emerenciano y Fabiana González, una estrecha colaboradora de los líderes piqueteros. Marcela se había retirado sólo cinco minutos antes. Pero hubo movimientos a lo largo del día: la mujer regresó y también arribó Gustavo Obregón, pareja de González y mano derecha de Emerenciano.

Como no hay cuerpo, no hay hora estimada de la supuesta muerte. Por lo cual, el radio del horario se amplia y todos los que estuvieron en esa casa ese día son sospechosos.

Por eso, los cinco están presos e imputados. César responde femicidio, mientras que los otros cuatro homicidio agravado.

A ellos se suman Gustavo Melgarejo (casero de Emerenciano en un campo de Puerto Tirol) y su esposa Griselda Reynoso, acusados como partícipes secundarios del presunto femicidio.

Al dato de que Cecilia ingresó en la casa de los líderes piqueteros y nunca más se la vio salir con vida se le agregan otros indicios que, en conjunto, toman valor:

-Adentro de esa vivienda los peritos recogieron pequeñas manchas de sangre que están siendo peritadas.

-También se halló una sierra, que podría tener manchas de sangre.

-El viaje a Ushuaia, se demostró, había sido un engaño. ¿Acaso para despistar a la familia de Cecilia y demorar en que ellos denuncien su desaparición? Recién el martes 6 se presentaron en la comisaría Tercera para dejar constancia de que Cecilia no daba señales de vida.

-Cuando Cecilia dejó de comunicarse, la mamá de ella recibió un mensaje viejo de ella, de su mismo número. Después, César le escribió desde el número de él y le dijo que se le había roto el aparato. Días después, cambió de estrategia: le contó que Cecilia había huido a Buenos Aires con un amante y que no sabía más nada de ella. A los investigadores no les cierra el motivo el que dio tantas versiones diferentes en tan poco tiempo.

-Durante gran parte del viernes 2, se advirtió un gran movimiento en la vivienda de los Sena. Camionetas que ingresaban en el garaje, sin que se pudiera ver qué hacían adentro, y que luego salían. Incluso, se detectó un importante movimiento de bolsas.

-El celular de Cecilia siempre impactó junto al de César. O sea, nunca se separaron, tal como ha dicho el joven.

-El fin de semana posterior al presunto crimen, los líderes piqueteros y su hijo compraron celulares nuevos y descartaron los anteriores.

-Cuando el fin de semana último César Sena se entregó y quedó detenido, los médicos que los revisaron constataron que presentaba una lesión en el cuello, de hacía unos cuantos días, compatible con un rasguño.

Si bien los indicios son importantes, todavía no aparece un móvil claro en toda esta historia.

¿Un plan diseñado para matarla? Aquí aparece el falso viaje como un «señuelo» para engañarla, aunque no se entiende todo lo que la pareja hizo la noche anterior.

El dato del falso viaje desconcierta: qué pensaba hacer César con semejante engaño. Era solo cuestión de horas para que ella se diera cuenta. Cecilia la noche anterior le había mandado mensajes a una hermana contándole que tenía miedo de viajar en avión. El chat revela que la joven no sabía que todo era mentira.

Si bien se pensaba en el divorcio como disparador del crimen, para evitar la separación de bienes, hoy la Justicia ya sabe que los papeles de la separación fueron firmados en tiempo y forma, lo que no había más discusión en ese sentido.

Al menos que los padres de César hayan temido que la pareja pudiera volver a casarse.

Pero tampoco se descarta un crimen sin planificación, que se haya producido esa mañana en la casa de los Sena y que obligó a todo el clan a improvisar una coartada contrarreloj. En ese sentido, los fiscales están recabando testimonios sobre el carácter de César, sobre si era violento al interior de la pareja, teniendo en cuenta que el joven practica artes marciales.

Este jueves a la noche, el detenido Melgarejo pidió volver a declarar ante los fiscales. El martes había efectuado el mismo reclamo. En esa oportunidad, dijo que el domingo 4 había visto a Cecilia con vida, amordazada en la parte trasera de un vehículo en el que se conducían César y otra persona, en la zona rural de Puerto Tirol. Agregó que allí la habían matado y quemado. El miércoles hubo intensos rastrillajes en el sector señalado, pero no se encontró nada. A los investigadores les quedó la sensación de que al casero alguien lo había mandado a mentir, a confundir y, sobre todo, a intentar sacar a Emerenciano y a Marcela de la supuesta escena del crimen.

Anoche, Melgarejo dijo que el cadáver había sido descartado en un basural, a más de 50 kilómetros de Resistencia. El lugar va a ser peritado. Pero ya los pesquisas son cautos cada vez que este acusado abre la boca.

Si bien hace perder el tiempo y genera zozobra, que mienta también se puede sumar como un indicio de culpabilidad.

Pero revela, sobre todo, cómo hay poderosos tentáculos que continúan moviéndose en las sombras de este caso que ha conmocionado a todo el país.

About Author