LA VERDAD: ¿DE QUIEN ES EL DEPARTAMENTO DONDE VIVÍA SALVADOR ALTAMURA?

Spread the love

Ya contamos que cuando Salvador Altamura se recibió de abogado empezó a trabajar rápido, y a “ponerse canchero” con las leyes… Tan bien lo hizo que, con los primeros ingresos, inició la “sociedad” con su tío, Donato Altamura, que ya venía realizando préstamos “contra escritura”. Los primeros préstamos fueron bien hasta que hubo uno fallido parte de Salvador que le costó toda su inversión, esto lo llevó a estar deprimido y tirado en la cama alrededor de tres meses. Pero como su papá, “Aldo” Altamura, lo veía tan mal decidió “darle una ayuda, un empujoncito”, el cual debía devolver una vez reflotado el negocio, y así fue: el negocio resurgió, devolvió el dinero y siguió… Paralelamente, se dedicaba al polietileno junto con su padre.
Para principios de 2008 Salvador compra una casa, la cual vende unos tres años después y se va vivir a la casa de sus padres. Salvador ya tenía para ese entonces comprado un par de terrenos (se los habría facilitado una gran amiga de más de 20 años de amistad, la señorita “A”), que le lotea Hilario Escalante, y ya algunos vendidos a integrantes de las fuerzas policiales, además de los préstamos que habíamos mencionado más arriba… Claro, Salvador no tenía oficina, x ende, no tenía dónde cobrar cuotas o cerrar operaciones con la privacidad necesaria para no levantar sospechas en el barrio, ya que los padres de Salvador sabían perfectamente cuales eran las actividades que realizaba ¿A qué nos referimos con esto? Como dijimos, Salvador vivía con sus padres y, ellos no querían que tome su casa como oficina para los “negocios”, así que, con unos “ahorros” y el dinero que resulta de la venta de la casa de los padres de Norma Wambold (madre de Salvador), luego de la sucesión (año 2017 aprox) que realiza la Dra. Marcela Wambold, prima de Norma, y declarándola como única heredera a ésta, dejando “afuera” a su sobrino Sergio Wambold, hijo de su hermano Carlos, fallecido en 1992, y con el fallecimiento de su hermano Héctor en 2012, sin herederos, deciden comprar el departamento de la calle 25 de Mayo al 200, entre Lavalle y Brown, de la ciudad de Quilmes, para que Salvador se vaya de la casa, y lo utilice de “bunker” de cobranzas, entre otras cosas. Conclusión: El departamento es de Angel Antonio Altamura.
Habida cuenta de esto nos surgen varios interrogantes: ¿X qué “Aldo” Altamura no dijo desde un principio que el departamento era suyo?, ¿X qué la fiscal Dra. Ximena Santoro no investigó de quién era el departamento realmente?, ¿X qué la esposa de Donato Altamura dijo en un programa de radio que el departamento era de Donato y él no lo desmintió?, ¿X qué “Aldo” Altamura no preservó el departamento como escena de un ilícito?, ¿X qué se apuró a sacar las pertenencias de Salvador?