Ella sola contra toda Peronia, Patriota?

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La historia de Ana María, una comerciante de San Martín, se hizo conocida a raíz de un video en el que se la ve haciéndole gestos de desaprobación al presidente Alberto Fernández mientras viajaba en un vehículo. El hecho se volvió viral en las redes sociales pero la mujer salió a explicar qué reaccionó de esa forma y aseguró: “Lo hice con un dolor del alma y corazón”.

En las imágenes se puede ver una camioneta que trasladaba al Presidente la localidad bonaerense de San Martín frente a la puerta del local que Ana María tiene hace más de 20 años. Ella salió a la vereda, lo miró a los ojos mientras saludaba la ventana y le hizo el gesto con la mano de “fuck you”. “Te quiero mucho”, fue la respuesta que recibió del mandatario. Entre risas y sorpresa ella retrucó: “Sí, yo también”.

Al verse en las redes sociales y algunos portales, Ana María salió a explicar qué reaccionó de esa forma al ver a Alberto Fernández. “Lo hice con un dolor del alma y corazón**. Desde mi dolor hice esa expresión hacia el señor presidente. No le quise faltar el respeto, fue mi dolor”**, explicó entrevistada Diego Leuco en Radio Mitre.

Según relató, perdió a su esposo en septiembre del 2020 Covid-19. En medio de una lluvia torrencial, la mujer observó que tenía la lengua oscura y decidió llevarlo al hospital Churruca ante la demora de la ambulancia. “Lo sentaron en la silla de ruedas, le pusieron la máscara de oxígeno y chau, no lo vi más”, recordó.

“A mi esposo lo interné el 1° de septiembre, no lo vi más. El 10 falleció sin poder tener comunicación con él”, explicó la mujer y aclaró que durante la cuarentena estricta decretada el Gobierno decidió no ver a sus hijos, nietos y que, además, tuvo que mantener cerrado el local en el que trabaja.

Molesta la situación que vivió y no haber podido despedir a su esposo, cuando vio pasar el vehículo que transportaba al mandatario reaccionó de esa forma. “Lo hice desde el dolor”, insistió.

“Yo decidí que nos teníamos que cuidar, como el Presidente nos dijo que todo el mundo debía hacer. No dejaba entrar a mis hijos, que estaban desesperados, ni a mis nietos y hacías las compras cada quince días”, recordó sobre los primeros meses de cuarentena. También contó que su pareja era un “hombre trabajador” que fue policía y custodio presidencial. “Fui sirvienta y no me avergüenza decirlo. Abro el local a las 8.45 todos los días y vuelvo a mi casa a las 9 de la noche. Me duelen los pies y ya no puedo estar de pie todo el día”, agregó.

En el final de su relato, Ana María mostró su enojo lo que fue el velorio de Diego Maradona al que asistió una multitud. “Maradona… sí, era un buen jugador… Pero Maradona era Maradona e hicieron un velatorio de locos y yo a mi esposo no lo pude ver. ¿Maradona sólo era humano y mi marido no?”, cuestionó enojada y emocionada.

“A la noche no me puedo dormir porque pienso en cómo sufrió él en soledad. Para mi, él no murió. Le digo a mi psicóloga que estoy loca porque para mí él solamente se fue”, dijo. La profesional, relata la jubilada, le explicó que se siente así porque, entre otros procesos que no pudo atravesar, no pudo “pasar el duelo”.