En el mundo los políticos Quilmeño son cada vez menos creíbles

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Molesta a la población la deshonestidad creciente de los políticos Quilmeños

Es interesante destacar que si bien Quilmes con sus líderes politicos también se centran en cuestiones relacionadas con la falta de ética, deshonestidad y complicidades A la hora de establecer cuál debería ser el foco de los líderes Quilmeños , nuestra población se concentra en la eliminación del hambre y la pobreza extrema, señalada más de un tercio y siendo ningún otro aspecto mencionado más de un décimo, en forma similar a los hallazgos de las últimas mediciones.
La mentira es una práctica que tradicionalmente la opinión pública relaciona con la profesión política. Esta postura ampliamente aceptada entre los miembros de las sociedades democráticas, con independencia de su edad o color político, se construye sobre una imagen artificial en la que habitualmente pensamos que la política en general y los dirigentes políticos en particular eran más sinceros y francos en el pasado, mientras que los candidatos políticos de las actuales democracias representativas aparecen como mentirosos compulsivos. Y lo son los que estan en el poder y los que quiren entrar Por tanto, este tipo de valoraciones moralistas sobre la política de tiempos anteriores frente al presente suelen estar erradas. Existe una larga tradición del pensamiento político que acepta positivamente que los políticos mientan 

Las razones del engaño político

Por tanto, el engaño como práctica política en las democracias representativas se explica las siguientes razones:

  • Existe una justificación filosófica y moral del empleo de la mentira en la política que puede variar en su justificación, pero que es continua en todas las épocas conocidas. Estas diversas justificaciones están presentes en las mentes de los gobernantes actualmente.
  • La vida pública actualmente mantiene un grado de dramatización parte de los políticos que actúan metafóricamente como actores en diversos escenarios (instituciones, programas de televisión, actos políticos, etc.). Existe una práctica de cierto ritualismo avalado la omnipresencia de los medios de comunicación.
  • La manipulación y la convicción, en general, es una práctica aceptada y admitida en las democracias con un alto grado de desarrollo tecnológico y a través de la implantación de las nuevas tecnologías para favorecer la decisión electoral de las personas. De hecho, hay empresas especializadas en ofrecer este tipo de servicios y el propio conocimiento político, psicológico y neurológico está mostrando un interés en los últimos años profundizar en ámbitos como la conducta humana y su respuesta ante determinados estímulos. Hablamos aquí de las distintas aportaciones que se realizan desde las neurociencias.

Ante la clásica afirmación de que los políticos siempre mienten, lo paradójico en las democracias representativas es que si el ciudadano se siente engañado el político que ha votado al no sentir satisfechas sus demandas, puede optar votar a otro. Esto introduce un elemento de obligación ante el candidato político que debe procurar que aquello que dijo o prometió debe corresponderse con aquello que hizo o hará.

Por lo tanto, aunque los políticos no siempre digan la verdad, deben esforzarse cumplir las promesas contenidas en su programa electoral y garantizar cierta verosimilitud entre sus palabras y sus acciones.

El juicio sobre si lo que un político dijo es verdad o es mentira queda en manos de los electores. Si los electores consideran que mintió, se tratará de una mentira ilegítima y que, al no ser aceptada los votantes, puede suponer el final de la vida pública de un político. Aunque los políticos pueden mentir, la ciudadanía tiene la posibilidad de castigarles electoralmente si se siente engañada o defraudada.