Todos juntos, todos amontonados, cada día los quilmeños creen menos. Memoria: que no te tomen de boludo.

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¿Hasta que punto la gente puede creer que un político «cambia» en 20 días?

Hoy sale a la luz lo que hace días era un secreto a voces  que solo circulaba el mundo de la política quilmeña.

 Es hora que el vecino sepa que Pablo Cosentino, se «asoció» a María Sotolano para poder contrarrestar la figura de los principales dirigentes de JxC Quilmes. A falta de ideas y convicciones, bienvenido el populismo de la mano de Cosentino. Para el que no lo conoce,  «Pablo», era el socio indiscutido del nefasto Walter di Giuseppe, casi como siameses… Donde encontrabas a uno, el otro estaba a dos metros. La palabra «socio» está bien implementada, ya que, no los unieron las ideas, los proyectos, ni el bienestar del Quilmeño, sino, la ambición, el egocentrismo y la manipulación de la gente a través de la billetera.

Hoy el partido que conformaban (Identidad Quilmeña) se llama «HACEMOS», Walter y Pablo pasaron todos los espacios políticos y se juntaron con personajes nefastos, como Mayra Mendoza, los Agüero, Duhalde, y la lista sería interminable, “carancheando” algún puestito donde seguir robándole a los Quilmeños sus impuestos.

Ahora que los conoces, volvamos al eje, el mismo Pablo Cosentino que estaba en las primeras líneas al lado de Di Guissepe, hoy se encuentran en reuniones con el equipo de la edil Maru Sotolano. La pregunta que nos hacemos es: ¿Vale todo en la política? Está claro que sí… Pero hay algo que los políticos no entienden y, es que, al asociarse con cualquiera no van a generar confianza, y ojo, porque la gente no es tan ignorante y sumisa como creen.

Estas alianzas electorales desgastan la imagen y hasta pueden favorecer a Mayra Mendoza. ¿Por qué? Porque todo lo que lograron construir en los años de la gestión de Molina, lo están destruyendo con estas alianzas que no tienen nada que ver con el espíritu de una oposición al Frente de Todos.

En la calle, la gente se da cuenta que «AMONTONARSE» no es sumar. Y está claro que los quilmeños no quieren más gente que estuvo ligada al Barba Gutiérrez y el viejo Frente Para la Victoria. Los vecinos podrían darles un revés electoral muy grande y que nadie espera si siguen este camino.