En la política hay acoso,Machismo y violencia contra las mujeres. Esta mancha la gestion de MARTINIANO MOLINA

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Las mujeres que se dedican a la política viven situaciones de acoso sexual y de violencia machista. En un ámbito históricamente ocupado varones, resulta urgente erradicar las manifestaciones sexistas y modificar los patrones que reproducen el discurso patriarcal.

El fenómeno de la violencia contra las mujeres en política está ganando cada vez más atención parte de diversos actores alrededor del mundo. Piscopo (2016) critica teorías y estrategias emergentes para teorizar y combatir este fenómeno, con el argumento de que las académicas han aceptado las definiciones de las activistas de manera acrítica, que la violencia contra las mujeres en política es simplemente una subcategoría de la violencia política en general, que la debilidad estatal y de los sistemas judiciales (resultado de procesos de consolidación democrática inacabados) explican este fenómeno, que estos actos de violencia no sólo violan los derechos políticos de las mujeres sino otras leyes, que la legislación es insuficiente dada la impunidad rampante en cuestiones criminales, y que otros actores y políticas estatales deberían encargarse de este problema. Como respuesta, argumentamos que los nacientes estudios académicos sí brindan nuevas herramientas para la creación de definiciones de este fenómeno. Argumentamos que la violencia contra las mujeres en política es distinta de la violencia política puesto que busca impedir la participación de las mujeres ser mujeres. De manera muy preocupante, este problema se presenta en todas las regiones del mundo, no sólo en América Latina, aunque el contexto pueda influir el tipo y la prevalencia de diferentes actos de violencia. Esta violencia es mucho más que un problema criminal, puesto que pone retos muy grandes a la democracia, los derechos humanos y la igualdad de género -tanto que leyes que no son efectivas, pueden desempeñar un papel normativo muy importante, calificando estos actos como un «problema»-. Finalmente, las soluciones no deberían ser sólo propuestas el Estado, sino involucrar a un sinnúmero de actores distintos. Aunque los debates continúan, concluimos que las académicas y activistas no deben abandonar el concepto de violencia contra las mujeres en política, sino, el contrario, deben trabajar juntas para llamar la atención sobre este problema y asegurarse de que tanto hombres como mujeres puedan participar en política sin temor a la violencia.

Esta redaccion fue contactada una victima de violencia de genero y abuso parte de un funcionario Quilmeño ,que hace un año fue golpeada y manoseada . Luego de denunciar en la justicia fue apartada de su trabajo

la mujer pidio socorro a varios politicos y funcionarios De turno .que solo le dieron la espalda

HOY ELLA ESTA SIN TRABAJO Y EL VIOLENTO TRABAJA EN EL MUNICIPIO Y EL SINDICATO

MAÑANA AMPILAREMOS LA NOTA