Autismo, desconocimiento, pobreza y exclusión social

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«El niño debe estar plenamente preparado para una vida independiente en sociedad y ser educado en el espíritu de los ideales proclamados en la Carta de las Naciones Unidas y, en particular, en un espíritu de paz, dignidad, tolerancia, libertad, igualdad y solidaridad»

igualdad

En los últimos 6 años las familias de personas con autismo han sufrido de forma muy dura el impacto de la crisis económica mundial. Sin embargo el panorama es muy dispar en función del país o de la región donde viva esa familia. Queda patente que a día de hoy, la situación dista mucho de ser buena, y que el entorno social y económico impacta de forma negativa en la calidad de vida de las personas con autismo y sus familias. Las políticas públicas que se están llevando a cabo, basadas en recortes presupuestarios, están condenando a la pobreza y a la exclusión social de forma inexorable a un importante grupo de población, el cual, hasta hace bien poco era invisible, aunque a veces pueda parecer que esa invisibilidad persiste.

La pobreza es una consecuencia de una serie de problemas no abordados de forma adecuada, y en el caso de tener un familiar con un Trastorno del Espectro del Autismo (TEA) los factores que inciden son mucho mayores en cuanto a su número y su impacto en la vida de la persona y su familia. En realidad, podemos extrapolar esta situación a casi todo tipo de diversidad funcional (discapacidad), en tanto en cuanto las políticas sociales y de apoyo a los más desfavorecidos han sido -históricamente- de baja calidad. Si a esta situación le sumamos el actual estado de crisis, el panorama es desolador.

El último informe de Unicef continua en la línea dramática de aportar datos objetivos que demuestran como la calidad de vida de la población en general está decayendo a marchas forzadas. En el informe “Los niños de la recesión: el impacto de la crisis económica en el bienestar infantil en los países ricos” nos da un baño de realidad sobre la terrible situación a la que cada día más y más niños de países ¿ricos? se convierten en niños pobres. Según el citado informe, España es el tercer país rico con más niños pobres y en riesgo de exclusión social. El 36,3% de los niños españoles están en riesgo de exclusión social. Unos 2,7 millones de niños en situación de pobreza, espeluznante. La crisis actual nos ha llevado unos 10 años atrás de golpe en cuanto a expectativas económicas familiares, pero unos 20 años atrás en cuanto al cumplimiento de derechos básicos y fundamentales. Pero este problema no es exclusivo de España, esta situación también afecta y de forma intensa en el continente americano. No debemos olvidar que alrededor de 3.000.000 de personas con TEA hablan español.