Delincuentes sin control en Solano

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Los robos y la violencia están a la orden del día e SOLANO una de las zonas más peligrosas del Conurbano Bonaerense que sufre fuertemente el flagelo deL OJO PEREZOSO DE LA INTENDENTA QUILMEÑA . «cruzan la vereda para robar negocio x negocio sin importar nada

A noche le disparan al custodio del mercadito de la calle 823 y 895 barrio Union . Fue en la ingle donde el dispar a quema ropa

Extorsionan y amenazan a los comerciantes

Los comerciantes de la llamada Triple Frontera de Quilmes, Florencio Varela y Almirante Brown son rehenes de las pandillas de delincuentes que se mueven la zona con total impunidad.

En diálogo con este medio, la empleada de una carnicería -que está del lado quilmeño- expresó que «hace dos meses atrás nos robaban cuatro veces semana».

«Tuvimos que poner rejas para frenar los robos», manifestó la mujer, quien aseguró que -pese a implementar esa medida de seguridad- no están exentos de los asaltos.

«Ahora ya no nos pueden robar la plata de las ventas, pero vienen, se acercan hasta las rejas, y nos exigen carne. Si no les damos la mercadería que nos piden, te patean el vidrio y nos vienen a buscar en el horario de cierre para robarnos nuestras cosas», describió la trabajadora.

Nadie se salva

Todos los rubros de la zona atraviesan esta terrible situación, tanto las carnicerías, como las panaderías, pollerías y almacenes.

«Algunos de los que nos extorsionan son clientes que vienen durante la semana, pero los sábados y domingos se drogan y vienen a robar», indicó un carnicero, quien agregó que «los delincuentes vienen en patotas y te sacan mercadería para hacerse el asado del fin de semana». «Les tengo que dar chorizos, vacío y todo lo que me piden porque sino les doy, pierdo», remarcó el hombre con total indignación.

Al consultar a varios comerciantes, todos confesaron haber sufrido al menos un asalto. Muchos dueños de locales se vieron obligados a cerrar las persianas de sus negocios que iban a pérdida la gran cantidad de asaltos que sufrían, según expresaron los mismos comerciantes de la zona que aún siguen abiertos al público.